El antropólogo chino Biao Xiang se vuelve ídolo inesperado de la Generación Z

Un académico de 54 años aborda la ansiedad juvenil con conceptos como flotando e involución que se han viralizado entre los jóvenes chinos.

· Redacción Pulso de México

El antropólogo chino Biao Xiang, de 54 años, se ha convertido en un referente inesperado para la Generación Z de su país. A pesar de no ser cantante ni actor, sus charlas sobre ansiedad y sentido de vida en la China actual lo han transformado en una figura de culto entre los jóvenes, según reportó la BBC.

Unas 500 personas, en su mayoría integrantes de la diáspora china, se congregaron recientemente en un auditorio de Singapur para escucharlo durante más de una hora. Al término de la charla, decenas de asistentes formaron fila para saludarlo y fotografiarse con él. El propio académico describió la velada como un cruce entre conferencia académica y reunión de admiradores.

Xiang, director del Instituto Max Planck de Antropología Social en Alemania, ha acuñado nociones que conectan con los jóvenes. Flotando alude a quienes trabajan sin descanso solo para sobrevivir, como un colibrí que no deja de mover las alas, mientras que lo cercano se refiere al espacio intermedio entre uno mismo y el mundo, al que las personas suelen desatender y que les genera desconexión.

El contexto ayuda a entender el fenómeno. La economía china se desaceleró tras la pandemia y el desempleo juvenil llegó a 21.3% antes de que el gobierno dejara de difundir la cifra a mediados de 2023. Términos como desconectarse —abandonar la competencia— o involución —pugna intensa con escasas ganancias— dominan el vocabulario de una juventud descreída de la fórmula tradicional de estudiar, emplearse, casarse y comprar casa.

Nacido en 1972 en Wenzhou, Xiang creció durante la apertura económica china posterior a la era de Mao. Su singularidad radica en discutir en espacios abiertos lo que muchos perciben como políticamente delicado: la incertidumbre de una generación atrapada entre el poderío de un país rico y la frustración individual. De acuerdo con información de BBC Mundo, el investigador sostiene que describir el problema no le resulta aterrador, sino una vía para analizarlo y gestionarlo.